Disfruta un fin de semana gastronómico lowcost en Valladolid
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07 Nov Finde Gastronómico: Valladolid

Esta entrada es para todos los públicos, tanto si sois amantes de la comidita de tapeo como si os gusta más lo de sentaros tranquilamente a comer.

El 21 de octubre fue el día en que pudimos mis amigas y yo, por fin, cuadrar fechas para poder escaparnos a visitar a Belén que está estudiando medicina en Valladolid (las que ya os pasábais, hace millones de años, por Reflejos de papel, sabréis que era mi compi de aventuras: Nora).

No sé vosotras, pero en nuestro grupo cuesta cuadrar fechas para vernos y si encima es un fin de semana entero pues ya ni os cuento. Este viaje se hizo realidad gracias al sacrificio de Laura que decidió no ir a un concierto para el que ya tenía entrada.

Al final sufrimos una baja y una de nosotras no pudo venir porque enfermó justo esa semana.

En fin, ahora que ya os he puesto en situación, (que os estaréis preguntando ¿para qué nos cuenta su vida esta chica?) ahí estábamos, a las 11.20 en la estación de tren de Valladolid después de un viaje muy cómodo y Belén llegaba tarde a recogernos, es decir, ningún contratiempo.

Teníamos que hacer tiempo porque la entrada al apartamento que habíamos alquilado era sobre la una de la tarde así que nos fuimos dando un paseo hasta el centro. Atravesamos el parque Campo Grande (alias el Mini Retiro) y como si tuviéramos 5 años nos quedamos un buen rato mirando el estanque lleno de patos. Y cuando digo lleno, quiero decir que estaba petado.

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Mientras Belén nos contaba sus anécdotas de las prácticas de medicina llegamos a la calle Santiago, una calle peatonal muy bonita llena de tiendas donde paramos en una cafetería a tomar el segundo desayuno del día (muy importante).

El apartamento lo alquilamos por Airbnb y lo recomiendo mucho porque aparte de bonito y amplio (para 6 personas) está situado en todo el centro, justo al lado del Teatro Calderón. Es un bloque de apartamentos que funcionan con códigos así que no te tienes que preocupar por las llaves (ni por el contacto humano). A través de la aplicación fueron súper atentos y aunque teníamos a Belén que se conocía la zona, nos indicaron sitios donde ir a comer, a tomar algo o lugares a los que ir si queríamos hacer turismo.

Y aunque en un principio nuestra idea era hacer un poco de todo al final nos dedicamos a comer y comer y comer. Y eso fue todo lo que hicimos ese fin de semana.

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Primera parada: BAR RESTAURANTE JERO | Calle Correos 11

El primer consejo, no hagáis como nosotras e id prontito porque si no llegaréis y tendréis que luchar por un sitio. Nosotras lo conseguimos, pegaditas a la barra, pero agobiadas. Había muuucha gente. Es un clásico por sus pinchos, que resultan de una combinación peculiar de ingredientes. Por eso, segundo consejo, no os dejéis llevar por los ojos y leed los ingredientes de  cada pincho. Yo enfilé uno que llevaba morcilla y al leer bien los ingredientes me di cuenta que también llevaba pistachos así que tuve que cambiar.

(Por cierto solo hice la foto de la segunda tanda de pinchos porque, antes de que nos diéramos cuenta, ya habíamos devorado la primera)

Eso sí, si aciertas y escoges un pincho sabiendo que lo que lleva te gusta sus sabores son increíbles. Yo acompañé mis pinchos de una copita de Yllera. Otro punto a favor es que, aunque esté a tope de gente, el servicio es súper rápido y están al tanto de todo. ¿De precio? un pelín carete, pero merece la pena entrar a probar uno.

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Segunda parada: EL CROQUETÓN EL CORCHO | Calle Correos, 2

En serio, PARADA OBLIGATORIA, un MUST de Valladolid. Especializados en croquetas y en bacalao. El bacalao no lo probamos, pero AY LAS CROQUETAS. Bueno… croquetas del tamaño de media palma de mi mano rellenas de bechamel y jamón… no digo más. Nos regalaron una por… no sé muy bien por qué, por acabar una de las fuentes al servírnoslas, supongo, y oye, ni tan mal.

El sitio nuevamente abarrotado de gente (ya os digo que es un verdadero must) y eso que eran cerca de las cuatro de la tarde.

De precio está muy bien, creo que un 1’5€ el croquetón, así que, fans de las croquetas, ya sabéis.

Primera parada nocturna: LA SEPIA | Calle Jesús, 1

Especializados en… SEPIA. Y madre mía del amor hermoso qué sepia. La acompañamos con una botella de vino Yllera y unas patatas bravas recién salidas del mismísimo infierno. El local era más grande que los anteriores pero igualmente estaba lleno de gente. Devoramos todo demasiado rápido ¡Y al siguiente bar a seguir llenando la tripa!

Segunda parada nocturna: LA TASQUITA | Calle Caridad, 2

Dos pinchos que no se os deben olvidar: Steak tartar de solomillo a la pimienta y solomillo al roquefort. Esas fueron nuestras elecciones y los pinchos por los que son muy famosos y no nos arrepentimos de haber repetido pinchos entre las cinco en vez de probar pinchos diferentes. ¡Me habría costado muchísimo dar un solo bocado al pincho del tartar de solomillo a la pimienta! Además son enoooormes. Tienen aspecto de cuarto de tortilla, el ancho del pincho es casi un palmo y el pan está delicioso, ligeramente crujiente pero blandito. Lo dicho, los dos pinchos deliciosos pero mi favorito fue el tartar.

Última parada: EH VOILÀ! | Calle Esgueva, 15

Este es el plato fuerte de la entrada. Restaurante de sentarte, comer, y pensar lo feliz que serías si pudieras comer esos deliciosos platos cada día.

Eh voilá! es una crêpería muy cuca y no muy grande por lo que recomiendo reservar mesa si pensáis dejaros caer por allí.

Los crêpes están espectaculares. En la carta encontraréis un amplia variedad y, lo mejor de todo, son enormes. Nosotras nos pedimos 2 crêpes y una quiche para cuatro personas (además de postres) y nos quedamos estupendamente. Saciadas sin tener esa sensación de “voy a volver rodando a Madrid”. Todo estaba delicioso, el personal muy muy atento. Si os habéis leído mis 20 cosas (random) sobre mí  sabréis que soy alérgica a los frutos secos. A todos. Y de verdad es un gran problemón porque a día de hoy en muchos restaurantes, bares y cafeterías aún no tienen claro lo que significa. Así que muchas la mayoría de las veces soy la del café cuando llega la hora de los postres. En Eh voilá! me trajeron una carpeta anillada con toooodos los alérgenos de todos los platos donde venían incluidos aquellos que podían contener trazas (que es lo que me impide comer gran parte de los platos, las malditas trazas) e hicieron una modificación en un postre para que pudiera comerlo. ¡Y QUÉ POSTRE! Estará en mi corazón para siempre. La tarta de queso también estaba deliciosa pero es que los crêpes con dos chocolates eran insuperables.

Si vais, es un must que lo probéis.

Fue un viaje express que disfrutamos muchísimo (nuestros estómagos sobre todo).

De todas formas si decidís viajar a Madrid o sois de Madrid… anotad esta visita en vuestro planning porque no te puedes perder el mercadillo del gato de ningún modo.

¿Habéis estado alguna vez en Valladolid? Si es así, ¡recomendadme sitios para la próxima!

Termino la entrada con algunas fotos que no son de comida aunque reconozco que no estuve muy fotógrafa en el viaje.

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2 Comments
  • Noëlle S.
    Posted at 11:47h, 13 noviembre Responder

    ¡AAAH! No debería haber leído esta entrada justo antes del bocadillo jajaja. Disfruto muchísimo con entradas así, llenas de vida y de anécdotas. Y DE COMIDA. Tengo el croquetón entre ceja y ceja. Nunca he ido a Valladolid pero ahora me lo planteo muy seriamente sólo por la comida. ¡Qué pinta! Me hace muy feliz saber que disfrutasteis tantísimo. MIL gracias por todas estas recomendaciones y ganas de viajar y comer. Y gracias por los dibujitos sobre las fotografías jajaja tan cuquis como tú. ¡Eres genial! ¡Un abrazote!

    • Elena
      Posted at 21:06h, 16 noviembre Responder

      Sabía que el croquetón te llamaría la atención! Es el paraíso de los amantes de las croquetas! ¡Estaba deliciosa!
      AAAAY, MIL GRACIAS a ti por tus palabras, Noe, para mí es un placer, qué digo placer, ¡es un deber! compartir la sabiduría culinaria local jejeje Una noble tarea, vaya.

      Qué ilu que te hayan gustado los dibujines, ya que las fotos no tenían demasiada calidad pues… ¡a distraer la atención! ^^

      Otro abrazo gordo gordo para ti!

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