La copa menstrual - Guía rápida y experiencia personal
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23 Feb La copa menstrual

Hace ya años que oigo hablar de la copa menstrual pero ha sido hace unos meses cuando mi interés por ellas me llevo a una exhaustiva investigación y, por consiguiente, a su compra.

Hoy os traigo una entrada donde os recopilo las cosas que averigüé y mi primera experiencia usando la copa menstrual.

Comencemos por aclarar conceptos. Muchas diréis “ehhh.. sabemos perfectamente lo que es el ciclo menstrual” pero una breve explicación no le hace mal a nadie y confieso que yo estuve ligeramente perdida un tiempo (creo que mi cerebro se quedó con la explicación de biología de 1º de la ESO):

  • Sabía lo que era la regla.
  • Sabía que me venía cada mes.
  • Sabía que entre una y otra atravesaba mil y un cambios.

Pero no sabía por ejemplo, que el ciclo menstrual comienza el día 1 de la regla. Tenía súper asumido que empezaba el día 1 SIN regla (es más armónico todo, empezar jodida y echa mierda no me parecía lo más lógico).

¿Qué es el ciclo menstrual?

Son todos aquellos cambios por los que pasa el cuerpo para preparar un posible embarazo, es decir, preparar óvulos. Como ya he dicho, el primer día del ciclo es el primer día con la menstruación en nuestra compañía. Un ciclo dura 28 días, supuestamente. Todas sabemos que solo unas pocas privilegiadas tienen un ciclo regular, sabemos que existen aunque nadie conoce a ninguna.

Bueno, el día 1 del ciclo, como ya he dicho te viene la regla,  esto significa que tu óvulo no ha sido fecundado, el endometrio se desprende de tu útero y durante 3 o 5 días expulsas sangre, desechos y fluidos acompañados de dolor abdominal, dolor de espalda, hinchazón, pesadez… y un largo etc. Normalmente dura unos 5 días. Pero hay gente (privilegiadas de nuevo) a las que le dura menos y gente a las que le dura más… demasiado más.

Una vez acabada la menstruación los ovarios se ponen manos a la obra de nuevo, producen estrógenos, el nuevo óvulo madura y el endometrio se regenera y se va haciendo más y mas grueso gracias a los estrógenos. Todo esto durará hasta el día 13 más o menos de un ciclo de 28 días. En estos días nos sentimos más resplandecientes, poderosas, independientes, fuertes, nuestra líbido está por las nubes, todo es bonito y nos sentimos capaces de lo que sea.

El día 14 se da la ovulación: el óvulo, ya madurito y preparado, se desplaza desde el ovario atravesando las trompas de Falopio. Si al cabo de un día ese óvulo no se fecunda, empieza a desintegrarse. Si se fecunda, se produce la embriogénesis y el embrión tarda como unos 3 días en llegar al útero. A riesgo de quedar como una cateta, os juro que yo pensaba que el óvulo esperaba sentadito en el útero a que llegara un espermatozoide y si no llegaba pues se desintegraba y hala, menstruación al canto.

Si el óvulo no ha sido fecundado se produce una bajada en picado de toda la preparación que había realizado nuestro cuerpo durante los días anteriores hasta que se vuelve a desprender el endometrio y ¡comienza el ciclo otra vez!

En este vídeo, que se hizo viral en su momento, te explican de forma muuuuy visual el ciclo menstrual en dos minutos:

La copa menstrual contra los tampones y compresas

La copa es un recipiente que se inserta en la vagina y recoge todo el flujo menstrual. El inventazo definitivo. Recuerdo que la primera vez que oí hablar de ella pensé “vaya engorro. ¿dónde la limpias? ¿y si  estás en un servicio público? ¿Y si te manchas los dedos?”  pues bien, nada más lejos de la verdad. Para todo en esta vida hay solución, por ejemplo si tienes que cambiarte la copa en un servicio público acuerdate de llevar esos días una botella de agua contigo, la vacías en el retrete y le echas un poco de agua para lavarla antes de volver a introducirla.

Pero vayamos por partes: ¿Por qué son mejores las copas frente a los tampones?

Los tampones absorben todo el flujo menstrual y lo que no es flujo menstrual también. Te absorben el alma si pueden. Te resecan el flujo natural de la vagina y pueden producir irritaciones. Tienes cambiártelo máximo cada ocho horas para evitar las infecciones y el muy poco probable pero peligroso Síndrome de Shock Tóxico.

Otro contra de los tampones es su precio (producto de lujo con el 10% de IVA) y, por descontado, la desorbitante cantidad de residuos que generamos.

La ventaja más importante, de las copas frente a los tampones es la salud. Los tamponen contienen fibras sintéticas que se te pueden quedar dentro, sustancias tóxicas, blanqueantes durante su fabricación como el cloro…

Por otro lado está la compresa, que no deja de ser un receptáculo de sangre y fuídos en descomposición, por tanto generarán mal olor e irritación en la piel (además de la desagradable sensación de humedad constante ahí abajo).

La copa menstrual recoge todo el flujo menstrual, no está fabricada con un material poroso que absorba la lubricación natural de tu vagina ni será un caldo de cultivo para infecciones, puedes llevarla puesta hasta 12 horas, una te puede llegar a durar de 5 a 10 años si la cuidas bien, no generas residuos que maltratan al planeta y puede recoger hasta el doble de flujo menstrual que los tampones.

 

 

¿Qué copa menstrual comprar?

Yo comencé en la búsqueda de mi copa menstrual midiéndome la distancia al cérvix. El cérvix es la parte inferior del útero y el final de la vagina, es por donde sale todo el flujo menstrual y es importante saber la distancia desde la entrada de la vagina hasta el cérvix porque existen diferentes alturas de copas menstruales y si la distancia es muy pequeña pero la copa es alargada te hará daño. Si la distancia es amplia “lo peor” que puede pasar es que la copa se suba hacia arriba pero no os debéis preocupar porque de ahí no se va (que por lo visto la gente se piensa que la copa se te puede perder por ahí dentro, llegar al pulmón o algo…).

Por tanto debemos introducir un dedo hasta tocar el cérvix y después medirnos el dedo para saber la distancia a la que se encuentra y en base a eso elegir tu copa.

Hoy en día hay muchísima variedad de marcas, copas, modelos, tamaños e incluso diferentes tipos de terminaciones (de donde tiramos para sacarla) por tanto os recomiendo paciencia si os ponéis a investigar sobre el tema porque puede llegar a saturar. También es verdad que hay mucha gente que se compra una en la farmacia de la esquina sin consultar, ni mirar, ni medirse nada y acierta y le va genial así que tampoco quiero agobiaros. Es cierto que el máximo mal que os puede hacer no acertar a la primera es perder dinero (porque, por supuestísimo, son artículos que no se devuelven).

En este enlace os dejo un artículo bien extenso sobre cómo medirse el cérvix y en el mismo también encontraréis enlaces a tablas comparativas de tamaños de diferentes copas.

Es muy importante que los materiales de los que esté compuesta la copa sean silicona quirúrgica o elastómero termoplástico medicinal, son materiales donde los gérmenes no pueden introducirse de ninguna forma. También las hay de látex pero éstas siempre pueden provocar algún tipo de alergia.

 

Mi experiencia

Me compré la copa a finales de diciembre, llevo con ella tres menstruaciones y nuestra relación va a mejor.

La que yo me compré fue la MeLuna Classic, la talla M. Me llegó muy rápido (justo a tiempo, de hecho, u know), la herví unos minutos y ya estaba lista para usar. Te vienen unas breves instrucciones con el pedido pero hay muchas imágenes y vídeos donde os podéis hacer una idea si no sabéis por donde empezar.

Confieso que me costó meterla y que me pellizqué de lo lindo porque llevaba las uñas algo largas (cosa que solucioné rápido), pero no tardé demasiado ni me desesperé.

Mi problema vino a la hora de sacarla. En la teoría te dicen que debes introducir un dedo para romper el vacío y tirar del palito (pezón, lo llaman en la web). Bueno pues en la práctica no es tan fácil coordinar todos esos movimientos de dedos. Tardé mucho en sacarla pero lo conseguí.

Me llevé un chasco porque con los tampones nunca jamás tuve ningún tipo de problema, me los puse en mi primera regla y he sido muy feliz con ellos por eso tenía asumido que no iba a tener dificultades con la copa. Pero no me vine abajo, todo es cuestión de práctica y a pesar de que me alarmé mucho en su momento porque no era capaz de sacarla, la limpié con agua y la metí de nuevo sin pensármelo. No quería cogerle miedo.

Y funciona. Al final de aquella menstruación ya le tenía bastante pillado el truco y con las dos siguientes ya somos completamente amiguis. ¿Conclusión de toda mi historia? Práctica, práctica y más práctica.

Ahora ya no rompo el vacío, si no que empujo hacia abajo con las paredes de la vagina y tiro al mismo tiempo del palito, y no, no hace daño, ni te saca las vísceras.

Es muy cómoda, se limpia con facilidad, después de cada regla la hierves un par de minutos en agua y antes de ponértela por primera vez en la siguiente menstruación, también. Mientras tanto se guarda en una bolsita de algodón.

Por último os dejo el enlace a este maravilloso vídeo por el cual yo empecé mi investigación, es súper completo así como el enlace a la entrada del blog de Miyumiko que también fue decisiva para mí a la hora de ponerme a buscar información en serio.

Útero feliz, copa menstrual

Sé que se han escrito mil entradas con esta temática y encontraréis por YouTube otros tantos vídeos, pero quería aportar mi granito de arena y espero de corazón que os haya sido de utilidad.

Seguramente me deje un montón de detalles en el tintero pero es un tema taaaan extenso que podríamos estar horas hablando de ello.

¿Usáis copa menstrual? ¿Cual es vuestra experiencia? 

12 Comments
  • Zape
    Posted at 20:42h, 23 febrero Responder

    Bua, APLAUSITOS. Me ha parecido un post super completo y muy interesante y ameno de leer. ¡Me ha encantado! Precisamente antes de ayer encargué mi primera copa 😀 No tenía ni idea por ejemplo del funcionamiento del cérvix y de cómo medirse correctamente (lo mío fue de risa, miré cuando medía la copa que iba a comprar, me miré el dedo y haciendo memoría pensé “Hmmm, venga sí” JAJAJA), y tendré en cuenta tu truquito para sacarla, por si acaso hace falta, aunque totalmente verdad que todo es práctica.
    Me alegra mucho y anima saber que te va bien con ella <3 Yo me la planteé por ahorro, sinceramente, pero después supe ver todos los beneficios a nivel de salud, cómodidad y ecología. Espero que me vaya genial también.
    Me despido de tu súper post con una confesión: soy de esas bendecidas con el don de ciclos regulares. Un reloj soy. ¡Perdón! ¡Y muchos besitos!

    • Elena
      Posted at 11:28h, 26 febrero Responder

      ¡Muchísimas, muchísimas gracias por tus palabras!
      Ya te digo que conozco gente que fue a la farmacia, pidio una y le ha ido fenomenal, pero yo vi tanta información en su momento que pensé, venga mejor compartirlo por si acaso (me ha encantado tu historia para saber la medida jajajajaj)
      Ya he visto en Twitter que te ha llegado así que espero que te vaya súper bien con ella. Ojalá a la primera, pero si no, ¡no te desanimes!

      Y te odio/te envidio muchísimo por formar parte del club de las privilegiadas xDD
      ¡Un besito y gracias por pasarte y comentar! 🙂

  • Burgundy Peony
    Posted at 18:10h, 24 febrero Responder

    ¡Hola! Me ha fascinado como has explicado lo del ciclo mestrual, yo tardé en pillarlo jeje y tu lo explicas genial.
    A mi nunca me han gustado los tampones y siempre he usado compresas. Soy de esas “afortunadas” que tiene un ciclo regular y el período solo me dura 4 días, pero esto no es porque mi cuerpo sea perfecto y super listo, ni mucho menos, es gracias al anillo vaginal. Mis reglas eran super irregulares y de más de una semana… Y después de 6 años, estoy encantada, sé el día exacto que me viene y va genial para organizarse jeje.

    Entonces, para 4 días, utilizo compresas y ya no me parecen molestas. Soy muy torpe y yo creo que con una copa menstrual la liaría jeje y eso que cada vez leo más opiniones positivas.

    Si algún día me animo ya te contaré…

    BB.
    Marta

    • Elena
      Posted at 11:34h, 26 febrero Responder

      ¡Graciaaaas! Jo, me alegro que haya quedado claro, porque anda que no borré y reescribí… para tratar que quedara ameno pero completo a rasgos generales 🙂
      ¿¡Tú también eres de las privilegiadas!? Jajajaja a ti también te odio/envidio por ello jiji. Madre mía es que cuatro días es una bendición del cielo. El anillo me parece un poco caro (para mí que noo tengo grandes problemas con la regla, me dura a veces un poco más o me viene con unos días de antelación pero no me genera grandes trastornos como para necesitar un método tan efectivo, con la píldora voy bien)
      En cualquier caso, la copa siempre será una opción si quieres probarla ^^

      ¡un besito! ¡Gracias por pasarte!

  • Desirée
    Posted at 17:13h, 26 febrero Responder

    ¡Ay! Lo primero que te tengo que decir es que ME ENCANTA este post. Yo llevo mucho tiempo con la idea en la cabeza de hacerme con una copa menstrual por varios motivos. El primero, es por salud. Los tampones en los últimos años me dan unas infecciones monumentales, siempre acabo la regla con candidiasis y es una desesperación por lo que he tenido que pasarme a las compresas las cuales ODIO por encima de todo porque no soporto sentir que estoy mojada. Por otro lado, el precio que tienen que me parece abusivo y por último como bien señalas, el tema de los resíduos monumentales que producimos. Y no en vano además me parece super práctica porque aparte del ahorro, la salud y la higiene, viene el tema de ser una olvidadiza. Me ha pasado muchas veces salir de casa con la regla y olvidarme de coger recambios y encontrarme en una situación desesperante y amargada en la que tengo que estar pidiendo a otras mujeres compresas o tampones y si no tienen, ¿qué? Y mancharme entera por tardar demasiado y… Agh, de verdad. El hecho de tenerla ahí y poder cambiarla y ponerla me parece maravillosa.

    ¿Por qué aún no lo he hecho? Pues… No lo se. Supongo que porque lo voy posponiendo por inercia y comodidad. Tengo que cambiar eso para la próxima, ¡prometido!

    Además, me encanta que hayas explicado tu experiencia sobre cómo sacarla, no desesperarnos y volver a intentarlo. Y el truquito de la botella de agua fuera de casa es maravilloso porque es una duda que realmente tenía y no sabía cómo solventar.

    ¡Así que gracias por un post taaaaaaaaaaaan genial, que lo sepas!
    Besitos grandes, Bella.

    • Elena
      Posted at 11:59h, 12 marzo Responder

      Entiendo perfectamente lo que dices, Desirée. Desde que me hablaron de ellas, hasta que empecé a investigar y haaaaasta que la compré pasó bastante tiempo, por lo que dices, se va posponiendo y posponiendo… pero seguro que cuando te decidas vas a notar un cambio a mejor, por lo que me cuentas. Al menos seguro que el tema de las infecciones queda zanjado y parece que no, pero tiene muuuucha más capacidad de lo que a priori puede parecer.

      Muchísimas gracias por tus palabras, ¡me alegra tanto que os haya gustado la entrada! Y ya sabes, si la compras y tienes cualquier dudita… ¡pregunta!
      ¡un besazo enorme, guapísima!

  • Noëlle S.
    Posted at 13:47h, 27 febrero Responder

    Súper mega interesante esta entrada. Ya sabes que no lo tengo todo claro en cuanto a la copa porque 1. estoy muy poco PRIVILEGIADA ahora mismo (me ha encantado esa parte del post jajaja) y no sé si vendrá cero o vendrá un tsunami y 2, de normal mis cantidades son tan bestias que ya de por sí nunca he utilizado tampones (excepto para ir un rato a la playa/piscina) porque no me imagino a NADA capaz de contener semejantes… litros. IGUALMENTE me ha llamado mucho la atención: más sano, no generar residuos… si consigo “normalizar” mi situación puede que me informe más y más y pruebe suerte porque tiene MUY BUENA PINTA y realmente es EL FUTURO, tanto de ahorro como de ecológico e HIGIÉNICO. Gracias por la info guapi. ¡Besitos!

    • Elena
      Posted at 13:41h, 12 marzo Responder

      Ay Noe, de verdad cuando hablamos del tema sufrí tanto por ti. ¡Es que tu experiencia está tan lejos de esto que me siento hasta mal!
      Por lo visto hay más privilegiadas de lo que yo me pensaba por lo que he podido leer en comentarios jajaja. De todas formas, lo comento en el post, de normal la copa tiene el doble de capacidad que un tampón (aunque no sé si un tampón normal o súper la verdad…) de todas formas, como dices, es una opción que siempre vas a tener al alcance, para etapas en las que estés más reguladas, para los últimos días, combinándolos con compresas por si desborda… siempre será mejor que meterte el tampón.

      Parece que tu endometrio está súper dopado y por eso… ¡tormenta tropical cada vez que viene!
      ¡un besito enoooorme y gracias, como siempre, por pasarte y comentar! <3

  • Nerea - Miyumiko
    Posted at 15:37h, 07 marzo Responder

    ¡Elenota! Qué tal todo?

    Me ha encantado este post. Aunque yo ya uso la copa desde hace años, y de hecho en su día hice un post hablando de ella también, me encanta que cada vez haya más mujeres que la prueben y continuen con ella.

    Desde luego para mí es un antes y un después. Ya no solo por el dinero, que también, sino porque el tenerla puesta y olvidarte de la regla hasta la noche,,, Poder ir a la playa, ir de fiesta etc. Vida normal.

    Además me encanta que poco a poco las mujeres nos vayamos liberando de hablar de algo tan natural como es NUESTRO CUERPO y sus funciones. Recuerdo una de mis primeras menstruaciones, en la playa, claro. Me daba tanta vergüenza decir que tenía la regla que no me atreví a pedir ninguna compresa. Tuvo que pedir una mi hermana mayor. Tendría qué sé yo, 13 añitos. Ya tan jóvenes y teniendo estas limitaciones por algo totalmente natural. Es que lo pienso y se me revuelve el estómago.

    Por suerte cada vez somos más las que alzamos la voz y decimos que estamos aquí. Y que la menstruación es algo normal. Como cagar. Que con eso nadie tiene tabú.

    ¡Mua mua!

    • Elena
      Posted at 13:46h, 12 marzo Responder

      ¡Hola Nerea!
      Qué feliz me ha hecho ver tu comentario. ¡Si te menciono en el post! ¡Tú entrada sobre la copa fue de las primeras que leí cotilleando tu blog y fue la que me ellevó a informarme más del asunto y probar esta maravilla!
      Estoy encantada con ella, es lo que dices, no acordarte de que la llevas puesta, no agobiarte porque, oh dios mío, noto que ya gotea que el tampón no puede absorber más…

      Yo recuerdo especialmente el estar en el colegio (sí, me vino suuuuper pronto) ir al baño escondiendo el tampón o la compresa porque era la única que la tenía y puf… me moría de vergüenza. Con el tiempo, afortunadamente, me he ido liberando de eso y como dices, cada vez somos más y eso es fantástico.

      ¡Gracias por pasarte, guapa! ¡Un besazo!

  • Maitane
    Posted at 22:56h, 09 marzo Responder

    Sin duda, de mis post favoritos de tu blog desde que empecé a leerte. Sobre todo por lo bien explicado que está todo.
    A mí me pasa un poco como a Burgundy Peony, y es que soy de las privilegiadas que tiene reglas de cinco días nada más. Nunca he utilizado tampones, pero como dice ella, para cinco 4/5 días (y que tampoco tengo excesivo flujo en plan cataratas del Niágara), me he acostumbrado tanto a las compresas que me he “acomodado”. Cada vez leo y veo más sobre la copa, y me llama más la atención probar, que por ello no pierdo nada, pero me pasa como a Desirée y siempre lo voy posponiendo. ¡Espero animarm pronto!

    Un beso grande <3

    • Elena
      Posted at 13:49h, 12 marzo Responder

      ¡Mai, qué ilusión que me digas eso! *o*
      ¡Otra privilegiada! Madre mía, al final sois más de las que pensaba. Pero qué quieres que te diga, me alegro muchísimo por ti. La copa es algo que siempre va a estar ahí, y oye, espero que os animéis porque si de normal tienes poco flujo (lo de las cataratas me ha matado xDDD) pues podrás despreocuparte aún más y generarías aún menos residuos. Reconozco que las compresas nunca han top para mí (de verdad que ODIO la sensación de humedad que tengo con ellas) pero comprendo que son cómodas y encima no tienes que andar preocupándote como con los tampones.

      En cualquier caso me alegro que esta entrada te haya gustado, servido y que si alguna vez decides animarte con la copa te guste y estés cómoda.

      ¡Besazo enormes y gracias por el comentario, guapa!

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