Top 10: Lecturas que me han marcado
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01 May Lecturas que me han marcado

Conversación mental:

– ¡Oye! ¡Hoy es 23 de Abril, día del libro! ¡Podrías hacer una entrada hablando de libros por los que en algún momento de tu vida te obsesionaste!

-¡Qué buena idea! ¡Además hace mil años que no actualizo el blog!

– Eso no es nuevo, Elena. Pero espera… ¿qué hora es?

*Mira el reloj*

– Mierda…

Las 20:30.

No estás leyendo esto el día 23, pero llevaba con desazón blogueril demasiado tiempo como para enterrar la idea y las ganas de esta entrada en un cajón “hasta el año que viene”.

Soy lo contrario a la profesionalidad bloguera, no planifico, me dejo llevar por mis ganas de vaguear y además, tengo que decir, que las últimas semanas no he estado al 100%. En otro momento os contaré por qué (o no, no sé, ya sabéis que no podéis confiar en lo que digo).

WARNING: Esta entrada es de todo menos profunda.

Siempre he sido de lecturas rápidas, fáciles, novelas con un argumento que me llamara la atención. Yo paso por el pasillo de lectura adolescente y echo muchísimo de menos cómo devoraba libros antaño y pienso en que ojalá volver a la pubertad para esconderme en esos mundos. Así que puede decirse que me quedé un poco anclada en eso.

No he leído grandes clásicos, me aburren, si la narración es compleja enseguida pierdo el interés,… esto me avergonzaba un poco pero hoy en día busco pasármelo bien leyendo y si no me gustan los clásicos, la poesía o los libros denominados “para la edad que tienes”, Premios Planeta, etc… pues no me gustan, no more drama ¿no?

Si no aborrecí la lectura en la adolescencia paso de amargarme ahora pensando que se supone que debería estar leyendo Una habitación propia, de Virginia Woolf, pero me estoy releyendo un libro que adoraba en mi adolescencia. Ojo, que quizá termine leyéndolo y luego me encante… pero de primeras me da pereza ponerme con libros tan… ¿profundos? Por decirlo de alguna forma. Y de verdad que es algo que me encantaría cambiar y admiro mucho en la gente que lee acorde con su edad y, no solo eso, sino que esos libros le llenan.

Dicho esto, pasemos al TOP 10 de libros que me han marcado en algún momento de mi vida.

Omitiré la colección de libros Disney que me traían los Reyes Magos cuando aún no sabía ni leer pero creo que eso lo inició un poco todo. Siempre fui una niña a la que le encantaba refugiarse entre las páginas de un libro, en el colegio fui la primera (y probablemente única) de mi clase en acabar como un librito del Plan de Fomento de la Lectura en el que tenía que hacer mini reseñas, también os digo que era muy repipi y tenía que ser la primera en todo.

Vayamos por orden cronológico, os presentaré cada libro con un moodboard que he creado inspirándome en la historia:

La mirada de la noche, de Jose María Latorre.

Éste fue mi primer libro de terror. Y lo pasé realmente mal, pero la historia me enganchó muchísimo y aunque llegaban escenas que me hacían cerrar el libro, apagar la luz y taparme la cabeza con la manta (todos sabemos de las capacidades protectoras de las mantas/colchas/nórdicos), al día siguiente cogía el libro y seguía… Pasé muchísimo miedo, venía de haberme leído toda la colección de Pesadillas que más que miedo daban risa y era escéptica con que algún libro me llegase a dar miedo alguna vez. Lo cogí de la biblioteca municipal y OMG.

Una Elena de 12 años descubrió que las imágenes que crea tu mente a partir de unas letras pueden ser de lo más tenebrosas.

Hace unos años lo encontré curioseando una librería de segunda mano y sin ninguna duda lo compré.

Harry Potter y el Prisionero de Azkaban, de J.K. Rowling.

Por supuesto soy de la generación Potter, me mandaron leer el primer libro en el colegio y encendieron la mecha. Pondría todos los libros aquí pero si tengo que elegir uno me quedo con El Prisionero de Azkaban. Ellos empezaban a crecer, ya no eran niños, me veía identificada, me encantó la trama, los animales fantásticos, hipogrifos, hombres lobo, saber más de los padres de Harry, Los Merodeadores (obsesionada –desde ese momento y hasta ahora– con ellos, servidora ha escrito fanfics al respecto), momentazo giratiempo… y cuando hicieron la peli y fue tan perfecta YO YA…

Crepúsculo, de Stephenie Meyer.

Bueno… las que me conocieron por la blogosfera como Eileen, hace mil años aproximadamente, ya sabéis que este libro marcó muchísimo mi adolescencia y aunque con el fenómeno fan y con el resto de la saga me fueron perdiendo poco a poco, fueron años de obsesión con esta historia. Plena adolescencia, libro juvenil de amor, fantasía, mi imaginación controlándolo todo sin ninguna imagen mental de las que luego serían las caras de Edward y Bella… fue perfecto. No he vuelto a leerme en libro desde hace muchos años y me temo que si lo hiciera la idealizada historia sería un cagarro de pájaro lleno de tópicos, pero en mi memoria guardo el recuerdo con cariño.

 

No soy un serial killer, de Dan Wells

A ver, no es que el libro me haya marcado pero me encantó. Recuerdo que me enganchó muchísimo en una época en la que ningún libro me interesaba lo suficiente como para mantenerme pegada a sus páginas. “No soy un serial killer” cuenta la historia de John Wayne Cleaver, un adolescente sociópata diagnosticado, que cree que su destino es convertirse en un asesino en serie. No os quiero desvelar nada más pero os aseguro que el libro sorprende muchísimo, tiene un giro completamente inesperado que hace la historia aún más atractiva. Está narrado en primera persona así que acompañas a John y sus pensamientos en todo momento.

En 2016 sacaron su adaptación cinematográfica, bastante buena, pero sin duda el libro es mil veces mejor. Forma parte de una trilogía, por cierto.

Fruits Basket, de Natsuki Takaya

Técnicamente no es un libro, pero no podía faltar en este recopilatorio porque Fruits Basket me marcó muchísimo (y me marca cada vez que lo releo).

Es un manga que nació en 1999 y consta de 23 tomos. Di con él por la red en mi época “Fan total del manga pero sin dinero que poder gastarme en leer mangas”, así que lo leí prácticamente entero por internet, mal traducido, por supuesto, alguno tomos en inglés… un desastre, vaya, pero me enamoró muchísimo y decidí invertir (mucho) dinero y comprármelo.

Poco a poco, un tomo cada uno o dos meses… otros tantos sin comprarme ninguno, pidiendo que me regalaran alguno por cumpleaños y navidades… y desde que los tengo todos suelo releerlo cada año. Me encanta. Es una historia preciosa, tierna, el dibujo es brutal, habiendo un notable cambio en los personajes desde el tomo uno (donde son muy críos) hasta el último donde entran a la universidad… los personajes son entrañables, te encariñas con todos.

¿La historia? Tohru es una chica huérfana, trabajadora y muy optimista que por cosas de la vida acaba viviendo con una parte de la familia Soma, familia que está maldita. Cuando son abrazados por alguien del sexo contrario se transforman en los animales del zodiaco chino.

Apocalipsis Z, Manel Loureiro

Quien me conozca mínimamente sabrá que soy SÚPER FAN del género zombie. Ahora hay un auténtico boom pero cuando descubrí el libro de Manel en una estantería en Fnac escondido entre otros de género terror y vi que estaba ambientado en España tuve un buen presentimiento y me lo llevé a casa. Esa primera edición. Ahora esta saga es mundialmente conocida y yo sigo adorándola tanto como la primera vez que lo leí.

Es un trilogía pero EL PRIMERO es, sin duda, el mejor de todos. En él acompañarás al protagonista (y a Lúculo, su gato) en su lucha por sobrevivir en un mundo devastado por un virus que convierte a las personas en seres sedientos de carne humana. Empieza con un accidente extraño, lejos de España, apenas una noticia pequeña en el telediario y poco a poco todo el mundo se derrumba.

Si os gusta algo, por poco que sea, el género, os lo recomiendo muchísimo.

Bajo la misma estrella, John Green

Conoceréis de sobra este libro porque es muy famoso y si no lo fuera ya por sí solo, la adaptación cinematográfica le puso la guinda al pastel. Me enamoró, simple y llanamente. Lo devoré. Sonreí, lloré, sufrí,… toqué todos los estados de ánimo y posteriormente con la película, también. Llorando muchísimo más porque soy de llorar muchísimo con las pelis.

De escritura sencilla y ágil, John Green consigue llegar a tu patata y destrozártela un poquito pero disfrutarás muchísimo de su historia y de Hazel y Gus.

Tombuctú, de Paul Auster

Los perros, otra de mis grandes pasiones. Los adoro. Adoro ver vídeos suyos, acariciarlos, mirarlos, jugar con ellos… soy muy perruna y ojalá ser millonaria para crea un súper refugio donde meter a todos los perros y animales abandonados que lo necesitaran.

Tombuctú te pone en la piel de Míster Bones, el perro de un vagabundo que no puede hablar porque sus cuerdas vocales no se lo permiten, pero piensa, escucha y entiende todo lo que pasa a su alrededor. En esta breve historia acompaña a su amigo (porque no es su dueño) en busca de una antigua profesora que tuvo… Y es una historia tan tierna y dura que amas y odias al mismo tiempo.

Me gustó muchísimo y la recomiendo a los amantes de esos bobos peludos adorables.

La ridícula idea de no volver verte, de Rosa Montero

Me leí este libro porque mi hermana me lo recomendó muchísimo y qué bien hice. No sabría dentro de qué género calificarlo porque sí, es una biografía de Marie Curie, pero al mismo tiempo es un libro autobiográfico de la propia Rosa Montero, llena de sus propias reflexiones utilizando la vida de Marie Curie como hilo conductor. Todo comienza cuando Rosa Montero lee el diario que Marie Curie escribió tras la repentina muerte de su esposo, atropellado cuando aún era muy joven y cómo también una joven Curie tuvo que seguir adelante junto a sus dos hijas tratando de sobrevivir en un “mundo de hombres” y logrando conseguir no uno sino dos Premios Nobel.

Las vivencias de Curie son utilizadas por Rosa para narrar sus sentimientos y pensamientos sobre una gran variedad de temas, pero con un gran punto en común, la pareja de la escritora, Pablo también falleció y ambas deben enfrentarse al duelo.

Es una ¿novela? que me encantó, todo de ella, es amena, es curiosa y es fascinante, la vida de Marie Curie, lo que descubrió, lo que pensaba que era y para qué se utilizaba es impresionante. Tú te golpeas la cabeza al saber que están literalmente metiendo radio en cremas faciales y productos cosméticos, lo usaban para todo como si fuera la panacea en cantidades ínfimas pero aun así con consecuencias terribles y radiactivas.

La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal, Barbijaputa.

Y con este libro doy por terminada esta entrada. La chica miedosa… fue mi primer “acercamiento” a libros feministas y antes de que os lancéis a mi yugular, sé que es una novela y que muchas no lo consideréis como un libro feminista, pero este libro, su forma de estar narrado, la historia que cuenta… me generó curiosidad y me dio más ganas aún de seguir investigando y leyendo y después de él vino otro por el estilo. Partir, de Lucía Baskaran, por ejemplo. No son libros centrados en el feminismo, son libros que reflejan el pensamiento de mujeres feministas y cómo esto está completamente integrado en sus vidas y aún así, se topan con vivencias terribles. En definitiva son libros que contando la historia de cualquiera de nosotras y por eso los sientes tan cercanos y con tantas ganas de abrazar a las protagonistas y luchar con ellas.

Recomiendo muchísimo ambos, éste y el de Lucía Baskaran (más duro), novelas que devoras con rapidez.

Está claro que habréis leído alguno de los libros, ¿me contáis cuál? ¿Os ha entrado el gusanillo por alguno que he mencionado?

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3 Comments
  • Noëlle S.
    Posted at 13:22h, 03 mayo Responder

    WARNING: este comentario es, sobre todo, intenso.

    Me ha encantado poder leerte porque ya sabes que soy algo así como fan de póster (?) y aunque suelo hablar contigo es como que, si llevo mucho tiempo sin leerte por aquí, te echo de menos. Apoyo mucho tu manifiesto de que no eres ni menos interesante ni menos inteligente por preferir novelas de lectura “ágil, fácil y amena” que no un “clasicOT”. TE ENTIENDO, y tienes toda la razón. No hay que juzgar a la gente por lo que lee, porque al fin y al cabo… LEE. Y los libros pueden ser conocimiento pero también son un ocio muy importante. Me gusta ver que tú los tienes incluidos en tu rutina ociosa y que coincidimos en muchos aspectos. Ya sabes que yo también fui adolescente crepusculera y que comparto fanatismo por Kyo. ¿Nos separaron al nacer? Probablemente. EN FIN, que me ha encantado el post y que, by the way, justo ahora estoy leyendo Una habitación propia JAJAJA ya te diré qué tal. Pero sí, es más denso y las oraciones son tan compuestas que necesito un mapa para no perderme dentro de ellas.

    Y… FELIZ CUMPLEAÑOS.
    T’estimo. MUÁ.

  • Burgundy Peony
    Posted at 12:26h, 05 mayo Responder

    ¡Hola! Yo tampoco he leído grandes clásicos por el mismo motivo, también me aburren… Yo disfruto más con las novelas adolescentes. En mi estantería están todos los libros de Federico Moccia, Blue Jeans, la Saga Crepúsculo, la Saga Divergente, etc. Pero es lo que hay, es lo que a mi me gusta y punto. No voy a leer por el postureo de leer cosas super interesantes, yo leo para disfrutar. Otro de mis escritores favoritos es Marc Levy, me gusta mucho como escribe y como te transporta a otros lugares.

    BB.
    Marta

  • Maitane
    Posted at 19:24h, 10 mayo Responder

    A ver, yo quería que hubiera variedad en este comentario… Pero es que me he puesto a fangirlear como una idiota con Crepúsculo. ¡Qué recuerdos! Qué obsesión tuve con esos libros, ¡y con las películas! Recuerdo que una amiga y yo vimos la primera en el cine como tres veces. Menudo nivel. No son unos libros que me gustarían si los leyera ahora por primera vez, la verdad. Pero es de esas cosas a las que siempre guardaré un cariño especial por mucha mierda que me parezcan viéndolas ahora con criterio.
    Yo suelo leer de todo (excepto terror, porque soy una cagada de la vida), y también disfruto con las novelas adolescentes o llenas de clichés cuando me apetece algo ligero, fácil y sin mucha profundidad. Y no me avergüenzo. Lo importante es leer y tener criterio. No se es mejor por leer más clásicos o libros profundos, y me cabrea sobremanera la gente que te mira por encima del hombro por ello.

    ¡Qué ganas tenía de volver a leerte! Un besito <3

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