Verano en Cantabria: lugares imprescindibles
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07 Sep Verano en Cantabria

Os daría a todxs la bienvenida tras el descanso de las vacaciones, pero lo cierto es que abrí mi temporada de vacaciones EN MAYO. El 1 de mayo. BECAUSE yo suelo hacer estas cosas.

Todo tiene una explicación, pero tengo en mente una entrada hablando del por qué mi parón blogueril veraniego empezó en mayo en vez de en… Julio… Agosto…, lo que viene siendo el verano, vaya. También me lo he tomado con calma, dicho sea de paso.

Sin embargo, eso da para otra entrada (la próxima, seguramente) así que como bien manda la tradición del blog -que me acabo de inventar- tras el verano toca que os cuente qué he hecho estas vacaciones y os lo ilustre con unas maravillosas fotografías de novata (muchas sacadas con el móvil porque vaga se nace y muchos días me daba pereza llevarme la réflex –ella bloguera profesional-)

Todos los años hasta la fecha me he ido con mi familia de vacaciones. Nos gusta estar juntos y nos encanta estar juntos fuera de casa, es otra mentalidad, otros aires, todo más tranquilo… vacaciones al fin y al cabo. Y, por supuesto, nos vamos todos juntos, Kira y Cupersindo incluidos.

Os diría que porque una residencia saldría cara, o porque no le podemos pedir un favor de 15 días a algún familiar o amigo para que se ocupe de ellos… pero la verdad es que nos encanta (a mí sobre todo) pasar las vacaciones con ellos y como podemos, pues hale, los seis de viaje. Esto nos limita, claro, no podemos entrar todos juntos a ver un museo o x edificio al que no pueden entrar perros, o subir a alguna atracción turística. Pero buscamos alternativas y nos apañamos, nos compensa y ellos disfrutan muchísimo.

Este año el destino ha sido Cantabria. Nos alojamos en un… pueblito llamado Cabezón de Liébana, bueno ni siquiera eso, era como una “urbanización” a un par de km del pueblo. Y lo pongo entre comillas porque eran 4 casas juntas (dos de ellas sin habitar en ese momento) junto a una quesería. Nos gusta alejarnos de la humanidad.

Teníamos a unos 6,5km el precioso pueblo de Potes que visitamos bastante a menudo. Tiene un encanto increíble, disfrutamos muchísimo de paseos junto al río y comiendo pizza artesana que OMG. También le ladramos a unos cuantos patos.

Este año nos hemos movido menos por la comunidad por la ubicación de la casa rural que alquilamos. Si queríamos salir de la zona para visitar otros pueblos y ciudades debíamos hacerlo atravesando el desfiladero de la Hermida. Que es un precioso, impresionante, imponente y CURVILÍNEO paraje mortal de la naturaleza que dura 20 km más o menos. ¡Mareos y vómitos, están ustedes invitados a la fiesta!

De verdad que llegaba a hacerse eterno, más luego la distancia real a la que estuviera cualquier localización que quisieramos visitar. Así que las curvas, la baja velocidad (por el peligro de despeñarte y eso) y el tráfico nos quitaban las ganas de embarcarnos a conocer demasiados territorios.

Los lugares que visitamos en Cantabria fueron:

Cabárceno

Un “espacio naturalizado por la mano del hombre” según explican en su web. Respecto a esto yo tenía mis recelos pero a mis padres les hacía ilusión llevarnos porque ellos lo visitaron hace unos años y les gustó mucho. Ya di un poco mi opinión por Twitter, pero vuelvo a comentar por aquí que aunque hay cosas que hacen mucho mejor que los zoos convencionales sigue habiendo muchísimas cosas por mejorar; los espacios de algunos animales eran exageradamente pequeños (los reptiles, las cebras o los linces, por ejemplo).

Me encantó el paseo en teleférico (¿veis? una de las cosas que te pierdes si vas con perros, al parque pueden pasar perfectamente pero no pueden subir al teleférico). Como mis padres ya habían estado, mi padre se quedó con Kira y Cupersindo esperando. El teleférico me gustó muchísimo porque básicamente te dejaba ver, desde las alturas, a esos animales afortunados que contaban con grandes extensiones de terreno y que podían hacer vida lejos de las vallas. Vimos familias de osos jugando, bañándose en laguitos, vimos la sombra y la respiración de los hipopótamos, familias de leones, elefantes…


La otra actividad que ganó mis corazón fue la exhibición de aves rapaces (tuve un súper crush con una de las especialistas, pelirroja, llena de pecas y con una gran sonrisa mientras llamaba a las aves). Pudimos ver en pleno vuelo a buitres, milanos, águilas, halcones… fue una auténtica pasada. La caza del halcón y del águila calva (que es pescadora) fueron dos polos opuestos; rapidez vs. paciencia y fue una pasada.
Además de fondo el “maestro de ceremonias” da una buena charla ambiental que viene muy bien para concienciar la gente. A este espectáculo también puedes acceder con los peluditos, pero te tienes que poner un poco más alejado de toda la actividad. En este caso fue mi madre. Después puedes hacerte fotos con algunas aves pagando 3€ que utilizan para la conservación de las mismas, mejorar instalaciones, traer ejemplares de zoos de otros países…

Desde pequeñita adoro las aves rapaces, creo que aprendí a decir antes egagrópila que hipopótamo. Así que estar tan cerca de una era un poco un sueño infantil. Tanto mi hermana como yo nos hicimos una foto con una águila real ibérica (¡qué imponente, qué maravillosa! ¡y pesa sorprendentemente poco para lo grande que es!) y con una hembra de búho real siberiano (¡que sostenía mi crush pelirroja! ¡Más maja ella!). Se quería comer a Kira y Cupersindo, por cierto. Nos lo dijo la especialista, que no les quitaba ojo (y en algunas fotos que se hizo mi hermana se ve como mira más allá de la cámara, hacia Kira que tiene el tamaño de un conejo grande).

En resumen, sigo teniendo sentimientos encontrados respecto a este tipo de espacios pero si algo es cierto es que Cabárceno se come (a nivel general pero con todas las excepciones sobre la mesa) al zoo de Madrid y a Faunia -los únicos que he visitado, y reconozco que fue hace bastantes años- en cuanto al respeto y bienestar del animal “salvaje”.

Fuente Dé

Fuente Dé es un lugar precioso para disfrutar de la naturaleza. Aunque nos enfrentamos al mismo problema. La idea general es montarte en un teleférico que te lleva a lo alto de la montaña y ahí puedes decidir bajar toda la ruta a pie o bajar al rato en el teleférico, de nuevo. Y de nuevo, la misma restricción: PROHIBIDO PERROS.

Quiero aprovechar para quejarme (que a todos se nos da muy bien) de esto. Según la página web, “No se permite el transporte de animales (salvo perros guía de invidentes o perros destinados a tareas de salvamento).”

Bien, para empezar el teleférico es un medio para llegar a un punto para después disfrutar de un día recorriendo una ruta de montaña al aire libre, y me revienta no poder hacerlo. Solo la bajada son unas cuatro horas, recorriendo un desnivel de 974m. Si no podemos subir en el teleférico ese desnivel hay que hacerlo primero de subida. Y creedme que lo intentamos pero era una subida bastante considerable, mis padres y mi hermana a la hora dijeron BASTA. Y no me iba a ir yo sola por la montaña… Y digo yo, ¿no podrían habilitar los primeros viajes del día a gente que quiera ir con perros?, a ninguno nos molestaría madrugar si luego podemos disfrutar de la actividad con nuestros compañeros.

El año pasado, que estuvimos en Asturias, visitamos los maravillosos Lagos de Covadonga cuya carretera de acceso cierran a las 7:30 de la mañana para dar paso únicamente a autobuses que ponen a tu disposición jaulas en el maletero para llevar a los perros. Como a nosotros nos parece terrible encerrarles en el maletero de un autobús teniendo alternativas, nos levantamos a las 6:15 de la mañana para poder pasar con nuestro coche y disfrutar del día al aire libre.

Entiendo que no todos los dueños educan adecuadamente a sus perros, sin hablar de los guarros que no recogen una caca de su perro ni aunque les llames la atención y les ofrezcas la bolsa. Pero es muy muy frustrante para los que queremos disfrutar de vacaciones y actividades con ellos y que además somos responsables.

Desde aquí quería expresar mi indignación.

Así que aunque no pudiera disfrutar de toda la ruta de montaña, comimos apaciblemente (bueno, un poco comidos por los bichos, no os voy a engañar pero forma parte de la vida campestre full experience) en un prado, observando aves en libertad, vimos caballos (un percherón imponente que quiso montar a una yegüa y ella dijo que nanai, que la dejara disfrutar de la hierba en paz) y vacas y pasamos un día muy agradable.

¡Ah! Y mi madre me mimó con un caprichazo de niña que me dió visitando la tienda de regalos. Aún no tiene nombre definido, M y yo le llamamos Furrels, Forrels, Zorrels…

San Vicente de la Barquera

En San Vicente de la Barquera reconocí al instante la fotaza que sacó la cuqui de Noe cuando visitó las tierras cántabras allá por Junio. De hecho tuve que fotografiarme “junto a ella” era un MUST.  Comimos arroz negro y arroz con bogavante por encima de nuestras posibilidades y paseamos por su bonitas calles. Para despedirnos nos cayó un chaparrón de esos que te hacen ir corriendo y riendo por la situación mientras Kira te mira con la cara de rata que se le queda cuando se le empapa su melena salvaje.

Santillana del Mar

Traumita fue lo que me dejó Santillana. Nah, es broma. Me encanta Santillana del Mar, es la segunda vez que lo pisamos y me parece un pueblo preciosísimo y con muchísimo encanto. Pero mi hermana y yo decidimos pasar a ver el Museo de la Tortura y… en fin… es cierto que puede que decoren un poco ciertos textos para que sea más peliculero y exagerado pero la base es real y de verdad me parece increíble la de cosas que es capaz de crear el ser humano para infringir dolor a otros. FLI-PAN-TE. La entrada fueron 4€ y después, para olvidarnos de las máquinas de tortura nos fuimos a comprar sobaos y a beber leche fresca. Bueno, yo no. No me gusta la leche fresca, pero queda muy turístico decirlo ¿no?

en realidad sí me gusta un poco pero no era capaz de tragar nada. La comida había sido, otra vez, exagerada.

El resto de los días hicimos rutas por los alrededores de la casa, disfrutando de esa calma que solo da el norte.

No quería despedir esta entrada sin volver a daros la matraca sobre Merlín. Llegó una tarde, muerto de sed, a la puerta de la casa donde nos alojábamos. Le dimos de beber, le dimos mimos, le tocamos heridas sin querer, me desesperé sobre qué podía hacer por él (Gracias a Noe y a mi hermana, por aguantar mis lamentos y hacerme ver las cosas con perspectiva), y casi me autoconvencí que sería un perro “de trabajo” que taaan bien cuidan algunos sujetos en las zonas rurales (cofcofNO).

Al final nos pusimos en contacto con una protectora de la zona. Esa noche desapareció y volví a pensar que quizá había vuelto a su hogar pero días más tarde nos escribieron de la asociación diciendo que lo habían interceptado en otro pueblo de la zona y que ya estaba a salvo con ellos.

Está en adopción, la asociación se llama Alas Liébana es un perro joven y me pareció tranquilo y buenísimo. Ojalá yo me lo hubiera podido traer a Madrid. Sé que como él hay cientos de miles, pero ojalá Internet consiguiera milagros de los suyos. Difundid lo que podáis por favor. Siempre. Todos los abandonados se merecen una segunda oportunidad.

¡Y con esto finalizo esta entrada kilométrica y os doy las gracias por seguir pasándoos por aquí o la bienvenida si soy lectores nuevos!

¡Nos leemos!

25 Comments
  • Esther Nymphae
    Posted at 16:26h, 07 septiembre Responder

    ¡Hola!
    Me ha flipado esta entrada! Me he enamorado de tus perritos y del nombre de Cupersindo jeje. Pero por favor, qué viaje tan maravilloso…si me dijeran cuál sería uno de mis viajes ideales sería muy parecido al que tú acabas de describir…naturaleza, animalitos en libertad(también odio los zoos), y comilonas, por supuesto jaja. Aún no tengo el privilegio de haber visitado el norte de España pero es algo que siempre tengo en mente y en poder permitírmelo…allá ire! Se ve que disfrutasteis mucho y algunas de las fotos son impresionantes. Me encanta la de la flor naranja (si sabes el nombre dímelo porfi!) y también la de Potes, la que dices que es una de tus fotos FAV.
    Qué guay que Merlín terminara en una protectora al fin y ojalá encuentre casita pronto.
    Un abrazo!

    • Elena
      Posted at 11:16h, 12 septiembre Responder

      ¡Hola, Esther! En realidad está registrado como Cooper, pero ha derivado en Cupersindo El Antiperro, con la coletilla y todo jajaja
      Bueno qué más te voy a decir sobre el norte, es que es maravilloso y eso que y soy una novata, apenas he visitado Asturias y Cantabria, aún me queda muchísimo que descubrir pero desde luego es un viaje que debes hacer y más si te gusta tanto la naturaleza, el verde de allí es una locura. La flor naranja juraría que es una Dalia pompón, pero ha sido realizando una búsqueda rápida en google. Allí estaba plagado.
      Muchísimas gracias por pasarte y comentar, guapísima.

      ¡un beso!

  • Zape
    Posted at 18:51h, 07 septiembre Responder

    Bueno, qué LOCURA de post. Qué currada. Me ha gustado mucho leer este relato tan cercano de tus vacaciones, casi ha sido como meter la cabeza dentro de tu álbum <3
    Te entiendo demasiado con lo de llevar la cámara encima y acabar tirando de móvil, jajaja, qué penas.
    Como nunca he estado en Cantabria me ha encantado ver esos pedazo de paisajes. ¡Y qué lindos tus perris! Confieso que a mí las aves me dan un poquito de fobia y me he asustado sólo de imaginar que estuviesen mirando a los perritos. Pero a pesar del miedo salen preciosas en las fotos. Creo que mi foto favorita de todo el post es la de los caballos con la montaña de fondo, parece de película.

    Por último, me uno a la queja de lo difícil que lo ponen a veces para viajar con animales. Claramente quienes organizan estas cosas no tienen perro. Y espero que Merlín encuentre pronto una familia, jo.

    • Elena
      Posted at 11:32h, 12 septiembre Responder

      ¡WOW! Muchísimas gracias, es que con comentarios así merece la pena cada minuto pintarrajeando y editando las fotos (porque siendo sincera lo de escribir mi vida no me cuesta nada jajajja) Te iba a decir que las aves tienen un cerebro diminuto no hay por qué temerlas, aquí la aracnofóbica de turno ¿sabes? jajajaja A mí es que siempre me han parecido preciosas, hasta el Quebrantahuesos que, objetivamente, es más feo que un pie, pero no sé la majestuosidad de estos animales me puede (o lo adorables que son, porque las lechuzas pequeñitas son… <3) y el daño que hemos hecho en España a las rapaces autóctonas es increíble.
      Los caballos parecían verdaderos modelos y te dejaban estar realmente cerca.
      Gracias por leerme y unirte a mi queja, esperemos que poco a poco cambien las cosas.
      ¡Un besazo!

  • Cat
    Posted at 00:06h, 08 septiembre Responder

    Acabo de empezar a leer este rinconcito y ¡me ha encantado este post!. Que fotos tan bonitas, y que genial que hayáis planeado el viaje incluyendo a los peludos de la casa.
    Los pueblos y parajes naturales que habéis visitado parecen como de cuento.
    En cuanto a Cabárceno, creo que ya hablamos por twitter, a mi me dieron mucha pena las zebras, pero concuerdo contigo en que no es de los peores espacios, y por lo menos se preocupan por la conservación de especies.

    • Elena
      Posted at 11:34h, 12 septiembre Responder

      ¡Hola Cat! ¡Bienvenida!
      Muchísimas gracias por comentar. La verdad es que nos encanta ir con ellos al máximo de sitios posible, así que dejarlos en casa no es una opción cuando nos vamos de vacaciones.
      Sí, recuerdo la conversación en Twitter… es que hay tanto por mejorar en estos espacios que da vértigo, la verdad.
      ¡un besito y, de nuevo, bienvenida!

  • Elena Melituca
    Posted at 19:21h, 08 septiembre Responder

    ¡Qué genial que viajéis con los peludos! Tienen que disfrutar un montón… y así os ahorráis también el echarles de menos (: Antes del verano también estuve unos días en Cantabria, en Santander, y me encantó. No pude visitar pueblecitos, pero así tengo excusa para volver. Me han encantado las fotos (especialmente las de Potes y ¡la que sales con el búho! Tiene una forma en el pico que parece que esté híper sonriente para la foto, jijiji.

    En fin, ¡un post precioso Ele! Los detallitos dibujados en las fotos no pueden ser más genialosos (el monstruito del “lago Ness”) en San Vicente de la Barquera, ¡me muero de amor!) y se nota todo el mimo y dedicación que hay detrás. Ojalá Merlín encuentre pronto un hogar, parece un buenazo con muchísimo amor para dar <3

    ¡Un besazo!

    • Elena
      Posted at 11:44h, 12 septiembre Responder

      Ayyy la verdad es que llevas toda la razón, viajar con ellos solo nos trae pros, aunque el resto del mundo de turismo se empeñe en poner trabas… pero bueno, como he dicho en la entrada todo ha merecido la pena. Hay tantos rincones por descubrir que siempre nos falta algo, yo por ejemplo no he ido a Santander 🙁
      Potes es maravilloso, de verdad al igual que Santillana, es que tienen un encanto sobrenatural.
      Es que el búho era GENIAL, y según su cuidadora era la más mansa de todos los que habían la exhibición, a mi me enamoró. Por lo visto tenía el pico abierto y, sí parece que sonríe, como los perros, vaya y lo hacen por el mismo motivo, para a través de la boca regulan su temperatura, o sea que tenía calor. Me pareció muy curioso, como dos especies tan distintas tenían ese mecanismo igual.

      Jo, de verdad muchas gracias por el comentario, os ha gustado muchísimo la entrada y ha merecido cada minuto invertirdo en hacer los dibujines y pintarrajearlo todo.
      Ojalá Merlín sea adoptado prontito, al menos me siento tranquila de saber que está en buenas manos.
      ¡Un besote, guapa!

  • Alba
    Posted at 22:36h, 08 septiembre Responder

    ¡Me ha encantado el post!
    Desde luego fue un viaje de lo más completo, una pena que se ponga tanto impedimento a viajar con animales. Los dueños de perros deberían poder hacer turismo con más facilidad, y más si es turismo rural. Por lo menos pudisteis disfrutar todo lo posible.
    Por cierto, haces unas fotos increíbles, ya tengo ganas de leer el siguiente post.

    ¡¡Besos!!

    • Elena
      Posted at 11:49h, 12 septiembre Responder

      ¡Exacto! Sobre todo cuando hablamos de turismo rural. Es bastante frustrante… pero bueno, nos apañamos cómo podemos porque para los que queremos pasar nuestro tiempo libre con nuestras mascotas dejarlos en casa no es una opción. ¡Muchísimas gracias por pasarte y comentar, Alba, un besazo!

  • Cyan
    Posted at 21:31h, 09 septiembre Responder

    Como ya te había dicho, ¡qué ganas de visitar el norte después de leer tu entrada! Es que me he enamorado por completo de tus fotos, de esos lugares… Estuve el verano pasado en Santillana del mar (si no hubiera habido tanta gente habría sido perfecto), pero el resto de sitios no los he visitado y lo dicho, flechazo. Habrá que volver a Cantabria para conocerlos.
    Por cierto, me gusta mucho cómo presentas las imágenes, con comentarios y dibujos, me declaro fan!

    • Elena
      Posted at 11:52h, 12 septiembre Responder

      waaaa, recibir este comentario de alguien a quien le gusta viajar tanto y ha visto rincones increíbles es todo un honor, Cyan.
      La verdad que Santillana es muy turísitica, sí, cuando hemos ido este año también estaba bastante petado de gente y es increíble lo fácil que la abundancia de turistas le quita encanto a un lugar, aunque Santillana brilla muchísimo (a pesar de los nubarrones grises que nos acompañaron la mayoría del día). Potes es un must, de verdad, es precioso aunque haya que atravesar el desfiladero de la Hermida para llegar hasta él, pero merece la pena.
      ¡Gracias y gracias por tus palabras!
      ¡un besín!

  • Retromantik
    Posted at 22:48h, 09 septiembre Responder

    ¡Hola bonita!

    Lo primero es lo primero; ¡qué genialidad de post! ¡Y cuantísimas fotos! Me han encantado todas y cada una de ellas, aunque las de los pájaros me han robado el corazón. La cara de ilusión que tienes en ellas es genial 🙂 Y también, no sé si te lo dije ya, pero ¡me encantan los detalles de las fotos! No sólo los dibujitos en sí, sino que escribas en ellas y resaltes ciertos elementos. Aunque puedan parecer detalles sin importancia, me gustan mucho cómo quedan y la letra que tienes.

    Qué pasada de vacaciones has tenido <3 Me parece un plan genial que podáis salir toda la familia de vacaciones e incluyáis a los perretes. Seguro que ellos también han disfrutado un montón en tierras cántabras, con tantas explanadas para pasear, jajaja. Aunque ojalá haya más opciones y facilidades para hacer posible un turismo con mascotas, como lo que explicas del teleférico.

    Yo recuerdo ir por Cantabria (si no recuerdo mal, concretamente estuve en Santander) siendo más pequeña, también con mis padres. Hace ya unos cuantos años de eso, pero me gustaría volver por allí, porque recuerdo que me gustó mucho. De ese viaje recuerdo especialmente la casa rural en la que estuvimos alojados y una explanada de terreno en la que había un lago y vacas <3

    Por cierto, menuda monería el peluchito que te regaló tu madre. ¡Y qué guapo está Merlín! Recuerdo leer sobre él mientras estabas de vacaciones, y jo, pobrete. Qué bien hiciste avisando a la protectora. Y estoy de acuerdo con lo que dices de difundir a los animales que necesitan adopción; no nos cuesta más que un click y puede ayudar de verdad a que alguien lo conozca y quiera adoptarlo. Así adoptamos nosotros a Nico, por ver una publicación por Facebook. Ojalá Merlín tenga suerte y encuentre una familia que le quiera y le cuide bien <3

    ¡Un abrazo!

    • Elena
      Posted at 11:59h, 12 septiembre Responder

      ¡Ay Sara! Mil gracias, ya lo he dicho pero de verdad que con comentarios así llenáis de energía, ¡¡de verdad de verdad de verdad!! >///< Gracias por fijarte en los detalles 🙂 La verdad es que me siento muy afortunada por haber podido pasar este tiempo con todos y es que dejar a Kira y Cupersindo atrás no es opción jajajaja en el momento en el que pisaron nuestra casa ya teníamos claro que eran parte de la familia así que todos para adelante y el norte es perfecto para turistear con mascotas. Aunque espero que poco a poco la cosa vaya facilitándose aún más. Pues fíjate, Santander no lo hemos visitado, nos pillaba un poquito lejos así que tuvimos que tacharlo de la lista. ¡Ay, es que el norte es precioso, vayas donde vayas! Cupersindo también entró en nuestra familia por una publicación de Facebook así que sí, no te falta razón en los milagros que puede obrar internet. Ojalá Merlín tenga la misma suerte que Nico y Cupersindo. ¡Un abrazote enorme, guapa, gracias!

  • Leire
    Posted at 13:00h, 10 septiembre Responder

    WOOOOW, qué post más bonito, completo y auténtico 💛

    No me canso de apreciar lo bonito que es el Norte y como norteña te doy las gracias por hacernos un reportaje tan digno. Qué verde, qué montañoso, qué rural; ¡y obviamente lluvioso!

    No tengo amigos peludos… pero comparto tu rabia. Nunca he entendido la prohibición de animales en ciertos sitios; cuando la prohibición debería estar en la mala educación de los dueños. Pero EN FIN.

    Me apunto los sitios que has comentado para cuando vaya a Cantabria 🙂

    • Elena
      Posted at 12:21h, 12 septiembre Responder

      ¡Haaaala! ¡Qué honor que me digas esto, entonces! De verdad que es muy fácil hacer un reportaje tan bonito con las vistas que te encuentras mires a donde mires. Lo de lluvioso lo adoro, de verdad, es que forma parte del encanto natural norteño. Que oye quizá si viviera allí me cansaría rápido de la lluvia pero como turista ocasional me encanta.
      Exacto, el verdadero problema son los dueños… agggg

      ¡Mil gracias por pasarte y comentar, Lei!
      ¡Un besazo!

  • Laura Puente
    Posted at 13:25h, 10 septiembre Responder

    Ay, mi Potes querido, cuántos buenos recuerdos de verano me ha traído este post, y qué ganas de volver por allí *.*

    Me reencantan las fotos con los seres del aire, y eso que yo no soy muy fan de ellos (a excepción de Hedwig y los fénix, bueno y de los thestral y los hipogrifos pero ellos son más de tierra xDDD), pero es que las fotos son taaaan señoriales, me recuerdas a Hagrid (SALVANDO LAS DISTANCIAS Y EL GIGANTISMO OBVIAMENTE) en la foto con el águila real, no sé por qué, será el rollito bosque prohibido que desprende xDD (nota mental: debo dejar de compararlo todo con Harry Potter, lo sé)

    Y tu edición fotográfica tan cuqui como siempre, lovet! 🙂

    un besito gigante, y ojalá merlín encuentre un hogar muy pronto! <3

    P.D.: las fotos de las florecillas me ha dado un poquito de tripofobia (hola, unexpected sufrimiento xDD)

    • Elena
      Posted at 12:27h, 12 septiembre Responder

      Ay tu Potes lo que me gustó a mí. De verdad ya te lo dije y creo que lo he dejado plasmado pero qué maravilla de pueblo.
      Jajajajaja me matas con tus referencias pottericas, nota mental: no dejes de hacerlo porque MOLAN aunque lo de compararme con Hagrid te lo guardas, guapa jajajajaja
      Ojalá Merlín encuentre algo prontito… ay si mis cicunstancias hubieran sido otras.. como con Chanclas, vaya… verano a verano iría ampliando mi familia… oh god… que problemón tenemos con los abandonos.
      Sospeché al ponerlas que quizás a alguien le daban grimilla las fotos pero me parecían tan guays que no pude omitirlas, sorry por el unexpected sufrimiento :__)

      Mil gracias por dejarte caer por aquí y por tu comentario, Laü <3 ¡Un abrazo gigante de Hagrid!

  • Nerea
    Posted at 18:42h, 11 septiembre Responder

    Me he quedado sin palabras.
    Sabía que Cantabria tenía un algo pero es que jo, cómo no enamorarse. Además, ¡me encanta cómo editas las fotografías de tu blog! Es una pasada.
    El norte siempre me tendrá enamorada, y es que aunque nunca haya pisado Cantabria, estoy segura de que me enamorará al igual que lo ha hecho el resto de norte.
    La verdad es que quería visitar el parque de Cabárceno pero hay algo, no sé qué, que no me termina de convencer, sin embargo ver a los elefantes, los osos, etc tiene que ser maravilloso.

    • Elena
      Posted at 12:10h, 13 septiembre Responder

      Muchas gracias por tu comentario, Nerea. La verdad que me pasa como a ti, el norte siempre enamora, cualquier región en la que su color predominante sea el verde. Cantabria enamora muchísimo (¡y la comida está buenísima!)

      Sí… Cabárceno tiene sus más y su menos pero din duda sus espacios gigantes en los que viven algunos animales no está nada mal y es algo que quería destacar y alabar.

      ¡un besazo y gracias por pasarte, bonita!

  • Noëlle S.
    Posted at 20:07h, 11 septiembre Responder

    Releo esta entrada con los ojos brillantitos de la emoción (y eso que ya la leí recién sacada del horno con todas las ansias del mundo desde el movris y en el bus): QUÉ BIEN TENERTE BLOGUEANDO. Tú, mi Elena, mi Primavera del 91 (que al final resultan ser la misma persona). Soy TAN FAN, PERO TAN FAN (no me juzguéis por las mayúsculas y la emoción, os prometo que Elena no me ha puesto ninguna orden de alejamiento -aún-). Ya sabes que me encanta tu humor (absurdo), tus fotos (y todavía más cuando están garabateadas) y tus vacaciones perrunas. ¡Qué ganas tengo de llevarme a Ficus conmigo a la próxima aventura! Me ha gustado mucho leerte porque como también viví tus vacaciones “en directo” ha sido como rememorar esos días (sí, esos días en los que tú pendoneabas por el norte y yo estaba en el curro JAJAJAPUTAVIDA). En fin que GRACIAS por esto y por soportarme cuando me pongo pesadita en plan “bloguea plis”. Creo que la acogida no miente: ¡se te echaba de menos por el mundo blogueril! Y tengo mil ganas de futuras entradas, ¡no tengas manía del orden cronológico que te conozco! Ah, ¿y a quién tengo que pegar para que te pongas de foto de perfil la foto con el águila? ESTÁS TAN GUAPA. Y eres tan guapa. AY. Miguel, perdóname, te la voy a robar. ¡Besitos!

    • Elena
      Posted at 12:55h, 13 septiembre Responder

      Qué ilusión ver tu comentario, sabes que me encanta tenerte por aquí y si encima me dices cosas tan bonitas y achuchables pues YO YAAAAA…
      Cuando te lleves a Ficusín de bureo va a ser genial, lo vais a disfrutar muchísimo porque es que cuando ellos son felices lo contagian irremediablemente aunque ya sabéis que os tendréis que enfrentar a algunos momentos de frutración, pero merece TANTO la pena.
      Gracias a ti por animarme siempre tanto a ponerme frente al teclado, eres un empuje fundamental y una inyección de motivación y admiración, ya lo sabes. Tu pasión te mueve a ti y nos mueve un poquito al resto 🙂
      (Y lo del orden cronológico… no prometo nada que es superior a mí!)
      Mil gracias por comentar, de verdad, de verdad y por decirme esas cosas tan bonitas (el efecto “tener un águila en el brazo” es lo que tiene, mejora la foto un 100% jajajaja)

      ¡Un besote!

  • Vanessa OnlyNess
    Posted at 21:25h, 11 septiembre Responder

    ¡Hola bonita! Aunque he tardado un poquito en pasar por aquí (porque no me da la vida), ¡me alegro mucho de que estés de vuelta!

    Me ha sorprendido mucho tu post… ¡¡hemos estado prácticamente al ladito!! El norte es precioso y Cantabria una maravilla. Confieso que me ha encantado la foto del Desfiladero de la Hermida, porque de hecho mi novio quiere ir si o si a Potes (a comer allí para más detalles, que como se come poco y mal… ) eso si, en cuánto la he visto he pensado en apuntarlo para la próxima vez… hasta que has dicho lo de los mareos, que entonces me da que voy a disfrutarlo mejor en tus fotos jajajaja

    Un abrazo enorme. 🙂

    • Elena
      Posted at 12:58h, 13 septiembre Responder

      Muuuuuuchas gracias por encontrar un ratito para pasarte por aquí y sobre todo para comentar, te lo agradezco mucho, que últimamente estás a tope y no tienes tanto tiempo libre como te gustaría.
      ¡Y sí! Cuando veía tus fotos de Comillas me resultaba todo tan familiar, aunque no llegamos a ir 🙁 ¡maldito desfiladero! A ver pasarlo una vez no es tan terrible (solo tienes que tener la precaución de no mirar el móvil jajajajajaj) pero claro, estar alojado allí y tener que atravesarlo cada día si querías visitar otros lugares pues ya se hace pesado 🙁 pero si que si podéis os animo a verlo y a visitar Potes que es precioso.

      ¡Un besazo, Vanessa!

  • Kamila
    Posted at 21:16h, 18 septiembre Responder

    ¡Hola!

    Jo, qué post tan bonito. Considero que los descansos son súper importantes y que parte de la madurez es también darnos cuenta de cuando necesitamos uno para no sobrecargarnos y explotar.

    Cantabria es preciosa, como sacada de un cuento. En general todo lo quea norteño me flipa… Tengo un poco Stark quizás 😉

    La verdad es que tengo un poquito de envidia, pero de la sana, lo prometo 🙂

    Preciosas las fotos, me alegro de que lo hayas pasado tan bien,
    Un beso! 🙂

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